¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

El 2 de mayo de 2014 doy por finalizado este blog. Ya no habrá más actualizaciones. Los que me seguís ya sabéis donde encontrarme. Muchas gracias por estos años. El que me encuentre ahora, no tardará mucho en encontrarme de nuevo.
Bye bye

11.9.12

Sentimientos encontrados


A finales de mayo de 2008 colgué en el blog uno de los primeros cortos de Tadeo Jones. El personaje, que había sido creado por Enrique Gato allá por 2001 ha llegado ya a la gran pantalla y supongo que era parte de mi trabajo ir a verla. Así, de camino al pueblo, paré con mi madre en Ávila (que es más barato) y compré un par de entradas. El resto del viaje fue una reflexión profunda sobre la película y la nota que le pondría.
¿Y qué nota le pongo? Pues como arqueólogo, un 6.
Dos escenas y cinco diálogos diferentes y le habría puesto un 10, pero sigo sin aguantar determinadas palabras cuando se habla de arqueología. De todos modos, un 6 es muy buena nota viniendo de mí y se basa en dos aspectos fundamentales: Un claro enemigo (el expoliador profesional) y un claro posicionamiento (a favor de la valoración del patrimonio).
Si analizamos la figura de Tadeo, hay poco que reprochar. Creo que todos nos hemos encontrado con algún peón que podría parecerse a él. Toda una vida ligado a la construcción, pero leyendo la National Geographic y montándose películas en torno a la arqueología comúnmente extendida... la de los mitos y la aventura, la de Indiana Jones. No voy a afilar la navaja buscando paralelos con otros personajes en el mundo real, pero supongo que en una profesión de grandes egos y poca cohesión no es difícil que cada uno ponga las caras que quiera.
La película comienza con tres escenas muy interesantes:
-Arqueología en mi jardín: Tadeo de niño 'descubre' una gran ciudad egipcia (con sus pirámides) con un equipo propio del ejército norteamericano... Pero se ha planteado sus catas y en el fondo está excavando de verdad, hasta tal punto que encuentra uno de los gemelos de su padre.
-La pesadilla: Por la noche tiene una pesadilla al más puro estilo Indiana Jones que como profesional de la arqueología me evocó muchas cosas... Puede que en nuestras aventuras los fantasmas sean otros.
-Las obras del metro: Tadeo rescata una botella de Coca Cola antes de que viertan el hormigón en las obras en la que trabaja y tiene una interesante conversación con su jefe, que por supuesto le despide.
Ojalá hubiera más albañiles como Tadeo.
A partir de ahí empiezan los tópicos de las piezas extraordinarias y los mitos imposibles, pero el caso Odyssey nos ha traído a un enemigo común y muy muy malo... Una empresa de expolio profesional.
Aquí es donde la película gana y pierde al mismo tiempo su puntuación. Gana puntos porque se posiciona de un modo muy claro a favor de la protección del patrimonio en contra de una empresa de expoliadores profesionales. Pierde puntos porque no queda claro que los buenos sean arqueólogos y no otra banda de cazatesoros con amparo institucional.
¿Queréis ver la película? Adelante, la disfrutaréis. Es entretenida, y más allá de la mitología no tiene las barbaridades de las producciones norteamericanas. Los que seáis arqueólogos saltaréis de la butaca en dos o tres ocasiones, pero viéndola con buenos ojos queda un gran sabor de boca. El sabor de una vocación menos dañina y un paso adelante en la proyección de nuestra imagen.
Ahora es cuando toca trabajar para intentar que en la próxima película los malos sean Sheldon Adelson y Esperanza Aguirre con sus esbirros de Construcciones S.A. y no tenga que ir a Perú para librar una lucha apasionante. ¿Necesitamos un drama para adultos en vez de una comedia para niños?