¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

El 2 de mayo de 2014 doy por finalizado este blog. Ya no habrá más actualizaciones. Los que me seguís ya sabéis donde encontrarme. Muchas gracias por estos años. El que me encuentre ahora, no tardará mucho en encontrarme de nuevo.
Bye bye

28.5.12

¡Rescátanos Rajoy!

Camiseta de 'Apadrina un arqueólogo' - Juani García

Estimado Presidente,
Lo primero de todo me presento. Me llamo Jaime Almansa Sánchez y soy uno de esos investigadores que últimamente se animan a escribirle. Mi historia personal no viene al caso, aunque he de reconocer que los últimos recortes han teñido de negro mis expectativas de futuro como investigador. No porque yo sea un mediocre, que creo que haría muy buen trabajo en lo mío, sino porque no hay manera de seguir adelante tal y como están las cosas.
Pero no me quiero quejar mucho. Para eso, le recomiendo que se compre un libro que edité el año pasado; El futuro de la arqueología en España. Ahí ya nos quejamos unos 50 profesionales del sector y se puede hacer una idea de nuestros problemas. Sólo son 12 euros, o 2,5 en pdf... así que no es mucho dinero.
Yo le escribo para proponerle algo, porque este fin de semana el rescate de Bankia me ha abierto los ojos. Yo era cliente de Caja Madrid y me fui por su (mal)trato hace unos años. Ahora soy feliz en otra caja que me trata como me merezco. Siempre he sido ahorrador e inversor. Como inversor asumí riesgos y tuve la suerte de ganar, pero era consciente de que si perdía, perdía. Los gestores de Bankia (con su amigo Rato a la cabeza y la connivencia de todos los consejeros) han apostado y han perdido, pero en vez de pagar cobran y yo, que me fui de Caja Madrid, ahora le tengo que dar dinero de mis impuestos. Jugar con el dinero de los demás es muy bonito, pero hay que ser consecuentes con lo que hacemos y responder cuando cometemos errores. Pero creo que en ese sentido todo el pescado está vendido y no se va a dar marcha atrás, así que yo le propongo dar un paso adelante.
Señor Presidente, yo soy arqueólogo. Supongo que no tendrá mucha idea de lo que hago, porque con la palabra arqueología le vendrá a la cabeza algún estereotipo cinematográfico. Le comento en un par de líneas. Los arqueólogos estudiamos sociedades humanas a través de sus restos materiales. Desde los primeros seres humanos hasta ese incómodo pasado reciente. Nuestros compañeros británicos están ya trabajando incluso en el presente, así que imagínese qué apasionante. No solemos usar demasiados recursos, hemos aprendido a vivir y trabajar con muy poco. A pesar de no hacer mucho ruido, hemos sido protagonistas del desarrollo de la construcción en nuestro país, porque además de los investigadores de universidades, museos y centros de investigación, hay cientos de empresas que se dedican día a día a gestionar nuestro patrimonio.
Aquí viene la clave de todo. El patrimonio arqueológico es un bien de dominio público. Eso significa que nos pertenece a todos, vamos, que ya está nacionalizado. No así su gestión. Las administraciones se lavaron las manos en los años ´80 del siglo pasado y se ha creado un monstruo desregulado y bastante miserable que vive uno de sus peores momentos. A pesar de ello, hemos dejado a nuestras espaldas un enriquecido patrimonio que no está muy bien aprovechado.
Por eso le pido que me nacionalice. No necesito 20.000 millones de euros como Bankia, con el pico de los intereses que paguemos el primer año de préstamo seguro que me vale para sanear la empresa y generar unos beneficios importantes, produciendo, no de rentas. Si además de nacionalizarme me deja usted guiarle en la gestión de nuestro patrimonio (mi empresa ofrece un servicio de asesoría muy competitivo), le aseguro generar empleo, incluso en otros sectores, y dinero para las administraciones. No es un farol, puedo hacerlo sin una inversión muy fuerte. Sólo necesito su apoyo, que me nacionalice, tener la seguridad de que si algo saliera mal (que no va a salir), el Estado estará detrás para parar el golpe.
Pero yo comprendo que usted no se fíe de mí. Al fin y al cabo no soy nadie, solo un pobre investigador que tuvo que fundar una empresa para poder sacar adelante sus trabajos. Por eso, iré más allá. ¡Nacionalícenos a todos! ¿No es el patrimonio un bien público? Pues vamos a gestionarlo de forma pública de una vez por todas. La ley nos permitiría hasta fijar tarifas, como los notarios. Ya no se mueve la tierra que se movía hace años, pero eso es bueno, así podemos establecer un modelo de trabajo eficiente sin prisas. Así sin pensarlo demasiado he calculado que gestionar toda la arqueología de nuestro país, desde la universidad y los centros de investigación a las empresas, desde los municipios al Estado, costaría aproximadamente 1.000 millones de euros al año. Eso sí, con pleno empleo, incluyendo un incremento importante para I+D y otros proyectos menos innovadores pero necesarios, una racionalización de los recursos y una facturación importante de servicios a terceros que compensaría los gastos haciendo bien las cosas. Estoy hablando de un centenar de administraciones, unos 50 departamentos universitarios, varios centros de investigación y varios cientos de empresas con miles de profesionales. Ahora mismo, todo está hecho unos zorros (vuelvo a remitirle al libro para hacerse una idea), pero podríamos ser la primera potencia mundial en el sector y generar crecimiento para el país a través de actividad interna e internacional. Todo muy barato. No se olvide de que Egipto vive de la arqueología y otros países mediterráneos y americanos ganan mucho a través de ella.
Hoy me siento con fuerzas para hacerlo y sé que le va a gustar la idea.
¿Probamos?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Si apadrino un arqueólogo?... ¿le podré meter los dedos en los ojos?...¿pellizcarle los moflestes?...¿darle puntapiés en las espinillas?. Si es así, vale, sino, mejor apadrino un político.

D.H. Dowth dijo...

Adelante!! En "Asco y vergüenza",
https://www.facebook.com/groups/70640694522/, nos hacemos eco de la propuesta...Esperamos noticias y a firmar!!