¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

El 2 de mayo de 2014 doy por finalizado este blog. Ya no habrá más actualizaciones. Los que me seguís ya sabéis donde encontrarme. Muchas gracias por estos años. El que me encuentre ahora, no tardará mucho en encontrarme de nuevo.
Bye bye

15.3.11

Tijeras y despachos

Desde que comencé a escribir en este blog han pasado muchas cosas. Corría septiembre de 2007 y empezaba lleno de desilusión mi año en el exilio. Desde entonces, mis temores se han ido confirmando y mi discurso, que no ha cambiado demasiado, se ha ido complicando (aunque sólo sea en mi cabeza). De cualquier modo, han pasado muchas cosas y otras siguen igual. Como de costumbre, sigue igual lo que debería cambiar y ha cambiado lo que mejor estaba (a peor). ¿Por qué? Dicen que por la crisis... será cierto.
Dentro de mis críticas más atroces debo destacar 3 líneas: Medios, Educación y Administración.
Después de las últimas noticias, necesitaba volverme a desahogar con los dos últimos. He escrito mucho dentro y fuera del blog sobre ambos temas, pero no está de más volver a darle una vuelta al tema.
Con la crisis, los mercados nos obligan a recortar gasto público. Y es que un sistema público deficitario es el demonio del capitalismo. En una especie de afán por hundir a Europa a costa de cuatro especuladores, todas las posibles reformas y avances en Ciencia e Innovación (rama Arqueología) con sus respectivas leyes, han quedado en agua de borrajas. Desde dentro me sale la rabia de despotricar e insultar a diestro y siniestro, pero supongo que no se puede hacer eso aquí (para eso ya tenemos el bar) y por ello seré más educado.
-A la Universidad: Nuestro sistema mediocre no es más que una fábrica de acomodados retrógrados sin incentivo y cementerio de mentes inquietas. No hay muchas posibilidades de innovación, ni de acción. No hay recursos ni tan siquiera una formación completa y de calidad. Porque hemos primado reductos clientelares bajo el lema del pan para todos. Porque no nos interesa tener una Universidad de calidad donde prime la excelencia. Porque es... ¿caro? ¿Cómo sobreviven las principales universidades PÚBLICAS del mundo? Las reformas no hacen otra cosa que hundir el modelo más.
-A la Administración: Una panda de charlatanes mediocres asesorados por sus redes clientelares que ahoga los pocos servicios técnicos que tenemos. Unos recursos que se malgastan en estupideces dejando en pelotas los pilares esenciales de la gestión de la Arqueología. Unos modelos diseñados para lavarse las manos abandonando a su suerte a aquellos que hacen el trabajo de verdad. Unos modelos insostenibles, que favorecen el conflicto e incurren en ilegalidades desde el mismo momento en que se redactan las leyes. Leyes que se quedan en nada porque no interesa profundizar en ellas y porque no se pueden cumplir. Porque la arqueología de este país está en manos del ladrillo y el hormigón. Porque es muy fácil tirar la piedra y esconder la mano. Porque es... ¿caro? ¿Cuánto dinero genera la gestión del patrimonio arqueológico y sus derivados en nuestro país? Tenemos seguramente a los mejores profesionales del mundo, pero la política prima.
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Una ministra de Cultura que se olvida del Patrimonio (y dudo que sepa lo que es), una ministra de Ciencia e Innovación que aguanta estoica mientras echan por tierra todos los principios que algún día defendió. Un Gobierno que traiciona día tras día su discurso a favor de la I+D demostrando que la I es de INCOMPETENCIA y la D es de DESCARO. Una clase política que ahoga a los organismos de investigación con recortes y burocracia, haciendo que un investigador español tenga que dedicarse más a a gestionar un presupuesto mísero para poder pagar la luz que a investigar. Que sigue legislando a ciegas sin oír, ni querer oír (ya no digo escuchar) los clamores de cientos de españoles que siguen marchándose de este circo. Un Gobierno que se extiende en 17 reinos de taifas con sus 51 provincias demostrando la misma incompetencia y descaro en todos los niveles de la política.
Creo que hablo en nombre de muchos cuando digo que nos sentimos traicionados, olvidados e insultados. Desde los puestos técnicos de la Administración, las Universidades y los Centros de Investigación, las empresas, los estudiantes... los parados. No vemos futuro porque ese camino no nos lleva más que a la ruina económica e intelectual.
Salir de la crisis no es fácil, pero con recortes menos aún. La Investigación no es un gasto, es una inversión y en este país sólo se invierte en bienes inmobiliarios sobrevalorados.
¿Tan bajos están los ánimos que no salimos a la calle? ¿Tan egoístas somos que ni siquiera nos implicamos en las pocas iniciativas que surgen? ¿Tan hipócritas somos que nosotros también tiramos la piedra y escondemos la mano?