¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

El 2 de mayo de 2014 doy por finalizado este blog. Ya no habrá más actualizaciones. Los que me seguís ya sabéis donde encontrarme. Muchas gracias por estos años. El que me encuentre ahora, no tardará mucho en encontrarme de nuevo.
Bye bye

27.7.10

UNESCO ¡Basta ya!

Las últimas semanas me he estado planteando la posibilidad de escribir un artículo un tanto agresivo en contra de la gestión que la UNESCO desarrolla en África, al menos en materia de Patrimonio Cultural. Pero me he dado cuenta de que es muy posible que fuera censurado y todavía no es hora de crear tanta polémica en mi revista… tiempo al tiempo.

Por ello, dedicaré un par de líneas en el blog, que es lo que me queda.

Al principio la UNESCO (al igual que la ONU) tenían un verdadero objetivo altruista y limpio de mejorar el mundo en el que vivimos. La base, cooperación en áreas clave financiada por todos y estabilidad política para que esa cooperación fuera efectiva. Ahora que cumple 65 años y vistos los resultados de sus últimos intentos de gestionar nada, va siendo hora de jubilarse e intentar algo diferente, si es que merece la pena. ¿Por qué? Porque la UNESCO se ha convertido en una máquina de malgastar dinero y destruir patrimonio que secuestra la libertad de gestión de los países dependientes.

Me explicaré en varios puntos concretos y en Etiopía:

- La World Heritage List:

Cuando surge en el marco de la campaña de Nubia, su objetivo será el de proteger todos los sitios significativos para la historia de la humanidad. Así, comenzó a declarar bienes sin darse cuenta de que iba a dar lugar a dos efectos secundarios importantes. Por un lado, la lista se convirtió en un ‘must to’ para turistas adinerados que se dedicaban a viajar por el mundo tachando nombres. Por otro, que declarar no era sinónimo de proteger en gran parte del mundo.

Entonces, comenzaron a exigir planes de gestión, pero éstos, normalmente redactados desde oficinas occidentales, tampoco significaban que se fueran a cumplir… es decir, seguían sin ser sinónimo de protección.

Mientras tanto, en vez de facilitar la formación de personal local, se dedican a poner pegas a los proyectos desde su despacho de París, sin tan siquiera conocer la realidad compleja de muchos de los lugares que se intentan nominar.

- Intervención en la gestión de sitios listados:

Dado que los países dependientes no pueden proteger por sí mismos el ingente patrimonio que la UNESCO había listado, decidieron actuar por su cuenta. En ocasiones esas actuaciones son acertadas, sobre todo cuando se trata de pequeños trabajos y de proyectos consensuados. Pero algunas veces da la impresión de que al arquitecto de turno (ese es otro de los puntos…) le ha dado una insolación mientras tomaba el sol para pensar en el proyecto, o se ha fumado hierba potente antes de ponerse a ello.

Una vez más, en vez de ir al campo a darse cuenta de las realidades que provocan los problemas a solucionar, se toma la vía más sencilla para su modo de ver. Como si un médico te cortara la mano porque se te ha roto una uña.

- Intervención en las políticas nacionales:

El sistema de financiación ‘o haces esto o no te doy la pasta’ que sigue la UNESCO es una forma de secuestrar la libertad de los países miembro para decidir sobre su patrimonio. Siguiendo esa máxima hipócrita de ‘lo vas a hacer tú, pero vas a hacer lo que yo te diga’ se dedican a implementar proyectos de millones de euros que no benefician a nadie, ni muchas veces tienen un resultado concreto.

Al final lo que provocan es que los estados dependientes comiencen a desarrollar políticas orientadas a la satisfacción de la UNESCO descuidando por completo sus necesidades reales.

- Ausencia (que no falta) de coordinación:

Por supuesto en todo esto, la UNESCO (al igual que la mayoría de las agencias) va por libre. Sin preguntar, sin interesarse por nada. Solo da el dinero y espera los informes. Entonces es cuando empiezan a llegar los problemas. Programas que ya se han hecho antes, pilotos que se desarrollan siempre en los mismos lugares creando agravios importantes entre regiones, seguimiento cero de los resultados, control nulo de las asistencias…

Las deficiencias de gestión que se crean son enormes y poniendo un ejemplo fácil de entender, promueven la construcción de una casa por el tejado (sin cimientos).

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No seguiré escribiendo, porque creo que las principales ideas han quedado claras, pero hay ejemplos para todo eso sin salir de Etiopía, por lo que estoy seguro de que pasará igual en el resto de África y en otros países que se encuentran en situaciones similares.

Simplemente quería hacer esta ‘denuncia’ y abrir la línea de debate.

UNESCO ¡jubílate!