¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

El 2 de mayo de 2014 doy por finalizado este blog. Ya no habrá más actualizaciones. Los que me seguís ya sabéis donde encontrarme. Muchas gracias por estos años. El que me encuentre ahora, no tardará mucho en encontrarme de nuevo.
Bye bye

6.1.12

La OTAN, Libia y La Haya





Recién empezada la revuelta en Libia hacía una mininota del macroproyecto de Gadafi para Cirene con el estudio de Norman Foster, donde trabajaba uno de sus hijos. Hoy aprovecho una orgullosa rueda de prensa de la OTAN para volver de viaje a Libia.
El video es de uno de los arqueólogos que ha trabajado para la OTAN como 'observador' en patrimonio (Hafed Walda, del Kings College). Arenga sobre el valor del patrimonio como recurso económico e identitario y clama por dinero para ponerlo todo en marcha porque los libios no pueden hacerlo solos. El siguiente video se llama 'Tempting the tourists' y al final resulta que el turismo de lujo que buscaba Gadafi no difiere demasiado del turismo de masas que espera la OTAN. Al menos los que quería traer Gadafi dejaban más dinero aunque fuera para él.


Pero me quería centrar en el texto de la OTAN y su actuación en Libia. En 1956 entró en vigor la Convención para la protección del patrimonio cultural en conflictos armados, firmada en La Haya en 1954 tras las barbaries de la Segunda Guerra Mundial. Hasta EE.UU. Se adhirió en 2009 después de cargarse todo lo que quiso y más en Iraq y Afganistán. Viendo la lista de países, creo que toda la OTAN lo firmó, es más... muchos de los países fueron firmantes originales o ratificantes (que mal suena). Se supone que desde entonces no debería haber atropellos contra el patrimonio en conflictos armados de los que la OTAN participara. ¿Hay que estar orgulloso de que hubiera pocos daños? Pues hombre, entre el dolor y la nada elegí el dolor, que dice la canción.
¿Cómo ha actuado la OTAN? Lo primero de todo, ha llamado a un par de expertos con los que se lleva bien; el presidente del Blue Shield Committee, que son los que marcan los sitios importantes según la Convención de La Haya y uno de los que forman el grupo de trabajo de un comité internacional sobre militares y recursos culturales que no sé bien a dónde corresponde (IMCuR WG) porque en Google sólo sale el susodicho. Ambos marcaron los sitios donde no había que bombardear y después fueron a ver qué tal estaban. Lo primero que me pregunto es quién marca las escuelas, los hospitales, los mercados... donde tantas veces tiran bombas. ¿Es el patrimonio un daño colateral o un objetivo militar? ¿Cómo han evaluado el valor de los sitios protegidos más allá de la Lista de UNESCO? El caso es que al parecer lo que marcaron se ha salvado, o no está muy dañado (cosmetic damage lo llaman). Liptus Magna fue un 'escudo arqueológico' de las tropas de Gadafi y la OTAN se congratula (con los dos arqueólogos) de que los objetivos militares fueran eliminados de forma limpia y los libios ahora puedan disfrutar de su patrimonio.
Con la guerra terminada, las cuestiones éticas hasta este punto son varias, pero es una situación que nos coloca como profesionales entre la espada y la pared. La intervención va a tener lugar con nosotros o sin nosotros, ¿debemos formar parte? Desde un despacho en Viena no debe molestar demasiado, pero me gustaría saber si su interés por los bombardeos ha salido más de cien metros fuera de los yacimientos que marcaron. ¿Formaría yo parte? Calibrar la responsabilidad como profesional con la carga ética de participar de una guerra es complejo. No sabría contestar a esta pregunta hasta el momento de decidir.
Pero bueno, ahora que los niños ya no van a sufrir más a Gadafi, hay que potenciar el patrimonio libio y la OTAN recurre a la UNESCO, que es quien lleva la voz cantante en estos casos.
No sé qué me asusta más, si el interés de la OTAN por la salvaguarda del patrimonio en conflictos armados, o que después del conflicto vayan a explotar su potencial económico. Mi relación con la UNESCO no es muy bueno, pero hoy no voy a echar leña al fuego... El Libio del video me basta para el análisis.

[Copio el texto completo tal cual y si queréis veis el video]

Returning to help

It is not only international archaeologists coming to the aid of Libya’s ancient sites. Hafed Walda is a Libyan archaeologist who lives in the UK. He has returned to his homeland to safeguard its cultural heritage.

“My family came from a place in Misrata near to Leptis Magna,” says Hafed. “I was always fascinated about it, and once I had the opportunity to study the art and architecture I became interested in how to preserve this for the next generation.”

Hafed believes that one of the biggest problems facing cultural sites in Libya is the lack of training and resources for those tasked with protecting them. “I see some of the heritage being neglected and marginalised to the degree where sometimes you feel despair. The people here don’t have the resources; sometimes they don’t have the know-how.”

Hafed has been promoting his message through the media and reaching out to international organisations in the hope that they will be able to help.

“It is important for everybody to make sure Libya really uses their heritage as their identity because really it’s the world’s heritage so Libya will be assimilated into the world. It’s a huge task, it is really a big task and Libya cannot do it on its own.”

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¿A quién van a ayudar? Al British Museum que ya ha mandado a todos sus expertos en la época, a este notable arqueólogo del King's College, que es lo que voy a llamar desde hoy SELF-COLONIAL, y algún italiano que tiene mucho que recordar por allí.
A los de fuera ya los conocemos, pero lo del Dr. Walda me parece de psicólogo. ¿Cómo puedes pretender para tu propio país la colonización patrimonial? O es que ya has nacido británico... Cualquiera de las críticas que hace sobre los profesionales libios las puedo hacer yo de España. Pero siempre hay gente que sabe, o quiere saber, y son ellos quienes deben llevar la voz cantante, no los que van de fuera. En este blog ya intenté hablar del rol del arqueólogo en el exterior a cuenta de la revuelta egipcia... nada nuevo que decir. El resto de conflictos éticos sobre conservación y explotación del patrimonio dan para un libro y como el WAC está con ello y a mi me toca escribir de arqueología como mercancía, a lo largo del año iré haciendo más reflexiones que hoy es fiesta.
Por ahora me queda una pregunta que hacer... ¿tú participarías como arqueólogo (profesionalmente) en un conflicto? (Razona tu respuesta ;) ).