¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

El 2 de mayo de 2014 doy por finalizado este blog. Ya no habrá más actualizaciones. Los que me seguís ya sabéis donde encontrarme. Muchas gracias por estos años. El que me encuentre ahora, no tardará mucho en encontrarme de nuevo.
Bye bye

30.3.11

Segundas partes nunca fueron buenas

En mi reconciliación con Jacinto Antón, creo que merece la pena poner integro su último artículo. Vuelve Hawass...
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'The Mummy Returns'
Jacinto Antón - El País (30-03-11)

En Egipto no hay que dar a nadie por muerto, y menos a Zahi Hawass. Con una capacidad de resurrección digna de Imhotep, el malo de La Momia, el ex ministro de Antigüedades vuelve a serlo cuando ya todo el mundo bailaba sobre su tumba . Habrá que ver ahora cómo rebobinan todos los que han dicho pestes de él o expresado críticas a su labor y su carácter. Habrá muchos que se digan que no tenían que haber hecho tan pronto astillas del árbol (uy, el obelisco) caído.

Conociendo a Hawass, habrá tomado buena nota de los enemigos que se le han destapado y antes o después pasará cuentas. El episodio tiene el sabor de esos cuentos antiguos en los que el rey (el faraón) se fingía moribundo o muerto para ver qué hacían los cortesanos. Una estrategia que usó por ejemplo sin ir mucho más lejos en la antigüedad Calígula. Desde el punto de vista práctico, el regreso de Hawass se antoja inevitable. Lleva tanto tiempo en el trono de las antigüedades que ha laminado a cualquier posible sucesor. Constituye además un capital enorme para Egipto por sus contactos internacionales y por su inmensa popularidad en todo el mundo. Es el interlocutor de referencia, se quiera o no. Nadie hace las reclamaciones como él, con esa rabia, ni es capaz de vender pirámides y tumbas, digan lo que digan los sabios.

Imagino que el nuevo Gobierno egipcio, alarmado por las noticias de desórdenes en yacimientos y museos -que en parte ha hecho circular, manipulándolas a su gusto, el propio Hawass -, habrá decidido echar pelillos a la mar y olvidar las posibles corruptelas y sobre todo la amistad con los Mubarak de Hawass, que ya es tener tragaderas. Al cabo, el egiptólogo es un hombre que nunca se ha mostrado ambicioso en el terreno de la política real. Él seguirá a lo suyo, que es la arqueología y la gestión personal de los monumentos y tesoros egipcios, lo que le ha convertido en el egipcio más universal después de Tutankamón. Así que Zahi vuelve a coger su sombrero de Indiana Jones. Y ojo porque esta vez seguramente también va a tomar el látigo.

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Y es que esta parece la historia de nunca acabar. Supongo que ha primado su persona sobre la política (sin que sirva de precedente) y dado el impacto que ha conseguido para el país en los últimos años, era casi previsible que esto pasara. Ahora queda preguntarse si lo que va a hacer es reprimir o reformar. Démosle 100 días de prueba como a los presidentes y a rezar.