¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

El 2 de mayo de 2014 doy por finalizado este blog. Ya no habrá más actualizaciones. Los que me seguís ya sabéis donde encontrarme. Muchas gracias por estos años. El que me encuentre ahora, no tardará mucho en encontrarme de nuevo.
Bye bye

16.4.11

Cuando las barbas de tu vecino veas cortar...

...pon las tuyas a remojar. Reza el dicho popular.
Hoy El País publica un interesante reportaje sobre la precariedad del Patrimonio Cultural italiano firmado por Miguel Mora y Lucía Magi.

"Pompeya se cae, del Coliseo se ocupa un zapatero, los teatros cierran, la cultura y el espectáculo agonizan y la gestión del patrimonio más bello del mundo está, cada vez más, en manos privadas. En un par de manos. ¿Lo sabía?"

También hoy, desde el reposo del pueblo, con el mínimo internet que puedo disfrutar hoy, me está dando por reflexionar sobre ese tema.
Desde hace unas semanas, cada vez que aparece una noticia sobre Patrimonio e Italia es un escándalo de precariedad y/o corrupción. La dejadez del gobierno Berlusconi por el principal recurso económico de su país ha alcanzado un grado difícilmente imaginable en un país como el suyo (y digo suyo con todas las de la ley). Que la mafia o una empresa privada controlen la gestión y el mantenimiento de los espacios culturales es un mal menor siempre que lo hagan medianamente bien. Que se pierda un 50,5% de capacidad presupuestaria en 10 años es una ruina para unos bienes públicos y que suponen el 12% de la octava economía mundial.
En estos tiempos de crisis es difícil imaginar cómo España está en la lista de 'peligro' de quiebra con un sistema medianamente sólido (aunque unos datos de empleo terroríficos) e Italia no parezca perder peso en una economía maltrecha. Me recuerda un poco a otro país vecino y a la corrupción en las cuentas, pero esperemos que no sea así por el bien de todos.
Los casos que se cuentan en el reportaje son... no sé cómo calificarlos sin pasarme. Es curioso como Berlusconi farda de tener la mitad de los sitios protegidos por la UNESCO (lo de protegidos por la UNESCO me da casi tanta risa como Berlusconi) o de que su país haya producido el 50% del resto, mientras se le caen, les recorta el presupuesto y los privatiza. Entre tanta mentira y tanta hipocresía dan ganas de vomitar. Durante los últimos años he conocido muchos italianos, pero todavía ninguno que votara a Berlusconi o tan siquiera le pareciera un político útil. Debe ser que han huido todos o que, para variar, la izquierda se descompone al mismo ritmo al que la derecha más casposa solidifica sus bases.
Pero esto no es del todo política, sino la introducción a una mínima reflexión sobre el Patrimonio Arqueológico español.
En muchas ocasiones hemos visto en este mismo blog los problemas de gestión en nuestro país. Problemas estructurales y difícilmente solucionables, pero que se encuentran en mucha consonancia con la situación italiana. Nosotros tenemos el otro 50% del patrimonio UNESCO (si los italianos tienen esa mitad) y miles de nuevos yacimientos al año. Vivimos del turismo y no podemos depender del norte de África para mantener unos buenos niveles de ocupación. Incluso en el norte de África están comenzando a diversificar la oferta de un modo muy interesante. Pero aquí la política va por otro camino, no sé bien cual y me asusta.
No sé si algún día venderemos Medina Azahara o el teatro de Mérida, aunque la 'gestión mixta' o directamente privada está empezando a ganar muchos adeptos. Me duele decirlo, pero creo que dentro de poco estaremos hablando de una situación similar. Los museos públicos se mantienen en dos vertientes: los provinciales como elementos activos de gestión y los nacionales por el tirón de los grandes museos españoles. Aún así, el buque insignia (El Prado) es cada vez más 'privado' en su gestión. Los yacimientos comienzan a pasar por otra fase interesante en su conservación in situ. O abandono, o gestión compartida (pagamos todos, lo explotan unos).
Desde aquí, quiero hacer una llamada a un tema que creo de demasiado interés. Y es que cada día es más necesario estudiar en profundidad el impacto económico, social y político de la Arqueología. Cada vez es más necesaria la Arqueología Pública como un modo de orientarnos a una Arqueología mejor.