¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

¿Es esto sólo un «Hasta Luego»?

El 2 de mayo de 2014 doy por finalizado este blog. Ya no habrá más actualizaciones. Los que me seguís ya sabéis donde encontrarme. Muchas gracias por estos años. El que me encuentre ahora, no tardará mucho en encontrarme de nuevo.
Bye bye

5.1.11

Hasta en el Dakar...



Lo primero que me sorprendió hace un par de años cuando se llevaron el Dakar a América fue que le mantuvieran el nombre y el logo, aunque supongo que será una cuestión de marketing.
De cualquier modo es lo más emocionante que pasa cada inicio de año en el mundo y este año me ha sorprendido por una noticia muy relacionada con la arqueología (gracias por colgarla Fer).
Resulta que desde el principio, el rally está pasando por zonas protegidas tanto natural como arqueológicamente sin que ni la organización ni las autoridades se preocupen por ello. Parece ser que varios yacimientos arqueológicos se han visto afectados por los coches, motos y camiones que han pasado por encima. Algunos arqueólogos hablan de que habría zonas en las que delimitar no sería suficiente y las asociaciones ecologistas dicen que única solución para proteger el patrimonio natural y cultural que están destruyendo es cancelar la carrera.
Hay varias cuestiones que me vienen a la cabeza ante esto.
1. Los comentarios y la ética profesional: En los comentarios a la noticia se acusa a los mismos arqueólogos que ahora se quejan de haber sido cómplices de otros expolios, en concreto uno ante una minera. ¿Cuánta 'plata' se ha movido en el Dakar a este respecto? Aparentemente hay un departamento de sostenibilidad que se encarga precisamente de los estudios de impacto. Si el gobierno hace oídos sordos y los arqueólogos nos callamos, todos somos cómplices de un problema sin solución.
2. La sociedad y el interés: El Dakar es un deporte de élites que mueve millones a todos los niveles. Además, es peligroso y todos los años hay que lamentar alguna muerte, bien entre los pilotos o entre el público. Aunque en los últimos años el seguimiento parece menor (recuerdo ver de niño los resúmenes a diario, hoy en día no son tan evidentes) no me cabe la menor duda de que millones de personas en el mundo lo siguen. Si mañana hicieran una encuesta en Chile y Argentina en la que la pregunta fuera simplemente '¿Dakar o Arqueología?' ¿cuál ganaría? No estamos en tiempos de apostar, pero creo que nos quedaríamos más solos que la una viendo pasar coches por delante nuestro.
3. La responsabilidad: El estado (o los estados en este caso) son los responsables de garantizar la protección del patrimonio. Me cuesta creer que son cómplices activos en este expolio, pues los intereses económicos del Dakar no pueden ser tantos. Entonces una parte de la responsabilidad pasaría a los profesionales encargados de llevar a cabo los informes. ¿De verdad se mojarían tanto? Volvemos al estado que debe autorizar tras los informes. O los deja de lado o es que han sido positivos. ¿Cuánto cuesta un arqueólogo? ¿Y un político? ¿Qué ha pasado? Pero sobre todo, y apelando a nuestra última responsabilidad ante una sociedad que merece nuestra colaboración... ¿Qué tipo de yacimientos están siendo afectados? ¿En qué grado? ¿Por qué no se ha llevado a cabo ninguna actuación previa de documentación?
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Las acusaciones infundadas y las notas de prensa en contra de los gobiernos han sido y son un arma de desestabilización evidente. En casos como éste estamos ante delitos tipificados por los códigos penales de ambos países. Podemos clamar al cielo por lo que está pasando, podemos salir a la calle a protestar e informar a una sociedad ante la que respondemos. O podemos reunir las pruebas de estos delitos y denunciarlos. Si la Justicia no actúa es que no tenemos nada que hacer.
Compañeros Argentinos y Chilenos (que seguro que más de uno leéis esto), la noticia es grave para nuestros intereses y para nuestro pasado. Si hay algo que desde un principio he querido manifestar con este blog es la necesidad de formar parte activa de la sociedad y que la sociedad sea también parte activa de nuestro trabajo. Si las cosas se han hecho mal y nadie protesta es que hemos fallado en la información y la formación de las comunidades a las que debemos explicaciones. Si no queremos que las cosas se sigan haciendo mal, hay todo un año por delante para preparar una buena ofensiva política y social ante tamaño problema. No basta con hacer declaraciones a un periódico. Hay que reunir pruebas fehacientes de que se está haciendo un daño claro e irreversible y crear opinión en la sociedad que a fin de cuentas marca las líneas de la política.